#Inspiración: El pozo (por Maga Beijaflor)

#INSPIRACIÓN.

Leer. Leer y nutrirse de otros escritores.

Leer como si fuese lo único para hacer en esta vida.

Zambullirse en las palabras de otros

y encontrar en ellos nuestra propia escritura.

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Acuarela de Maga Beijaflor

“Baja, metete ahí donde nadie más te puede tocar.
Espia la noche y el día por ese retazo de cielo que queda sobre tu cabeza cuando te hundís en el pozo.
Acordate del mate, de las ventanas que dan al universo, del amor aunque dure un instante, permitite toda la humedad humana que transpira en tus huesos.
Sos tan joven como lo decidas esta tarde, sos la niñez eterna que no deja de brillar ni siquiera cuando elegís enterrarte.
¿Vas a dejar que toda la gracia de la experiencia humana, se quede vegetando dentro de una mala idea?.
¿Quién te lastimó tanto para que elijas abandonar el escenario de tu propia obra?. Los disfraces son divertidos, pero no te olvides de que son solo disfraces. La verdad verdadera es tu desnudez, eso que arremete en vos desde las tripas.
¿Te hierven las venas?, ¿quisiste conquistar el mundo pero ya tenía dueño?, ¿estas apurando tu proceso de lágrimas, porque te da vergüenza llorar frente a tu propia presencia?.
El hueco de siempre necesita un poco de orden, quizá unos cuadros coloridos, algunas maderas de palo santo que ayuden a purgar los malos pensamientos.
¿De qué hablo?, vos lo sabes bien, hablo de tu manía melancólica de esconderte de la tormenta. ¿Pero sabes qué?, la tormenta te persigue hasta el interior del pozo, y vos te podes impulsar con los pies, igual que desde el fondo de la pileta.
Podes nadar hacia la superficie impulsándote con la sinergia de la laguna que armaron tus viejos pensamientos. No te preocupes, eso que fuiste será un recuerdo cuando vuelvas a surgir del pozo. Son tus deseos, esos que te cuestionan siempre, los que funcionan como un trampolín de colores para que te eleves.
Viví en el pozo si lo deseas, pero deja entrar la luz, deja que la belleza quiebre la tierra y agrande la boca de salida, déjate elevar por tu necesidad de vida.
No necesitas probar nada a nadie, no hay que cumplir las reglas tontas, es tiempo de abrir la boca para tragar los rayos del sol. ¿Te dolieron las espinas ajenas?, ¿vos también desarrollaste cuchillos en la piel?, es maravilloso que así sea, significa que sentís como sienten los humanos.
Ahora podes cerrar los ojos y dejar la cabeza en blanco. Esa es tu nueva página para pintar. El pozo fue tu tele transportador, pero llegó la hora de ofrecer una amorosa despedida. Porque cuando te eleves y salgas del hueco, el nuevo mundo volverá a sorprenderte como en la niñez.
Otra vez en la superficie, el viejo pozo será cubierto de agua, arena, tierra, piedras, raíces, semillas, crisálidas antiguas. La tierra que te enchastro la superficie humana de tu planeta, ahora se lava con la lluvia que inventaste para cicatrizar.
Te voy a contar un secreto, pero prométeme que lo vas a cuidar para siempre.
El pozo por el que te volves a reinventar, es un canal a la nueva dimensión. Por eso cuando estés fuera, acércate al hoyo y tira ahí todos los pedazos de piel muerta. Cuando ese agujero se recicle a sí mismo, transformará eso que te dolió en las cristalinas escamas de tus nuevas alas”, me dijo la mujer de alas verdes.


Escritora invitada: Maga Beijaflor, periodista.

Podés seguir leyendo a Maga en: http://entierranatal.blogspot.com.ar/

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Tiempos de silencio y tiempos de palabras

“Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras.”

(William Shakespeare)
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Hay tiempo para hablar y tiempo para callar.
Hay tiempo para soltar palabras, y hay tiempo para reflexionar y guardar silencio.
Muchas veces confundimos estar en silencio como signo de debilidad. Sin embargo, grandes cosas pueden surgir de un momento de silencio.
En la historia cristiana se relata que cuando todo estaba vacío, en absoluto silencio y en medio de ese gran abismo, Dios creo el mundo.
¿Acaso no te ha sucedido que hay días en las que necesitas encerrarte en una habitación o alejarte a un lugar desierto, estar en calma, quizás con una música suave de fondo para poder aclarar pensamientos?
En este mundo hay tiempo para pedir, hablar, gritar, pero también hay tiempo para estar en silencio y escuchar. Escuchar qué tiene el universo para darnos, escuchar lo más profundo de nuestro corazón, encontrarnos con nuestro Yo interior y clarificar metas y sueños.
Sólo así, podremos ser libres a través de la palabra. Porque a fin de cuentas, somos palabra.

#Inspiración: PALABRAS + ACCIÓN

#INSPIRACIÓN.

Leer. Leer y nutrirse de otros escritores.

Leer como si fuese lo único para hacer en esta vida.

Zambullirse en las palabras de otros

y encontrar en ellos nuestra propia escritura.

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Nuestra sociedad está basada en el lenguaje, en gran medida en palabras. Estas son importantes porque encierran significado y tienen mucho poder, tanto para sanar, como para destruir. Una palabra dicha en el momento adecuado puede cambiar el mundo de una persona, y dicha a destiempo puede carecer de valor.

Honramos y denigramos con las palabras, a veces las tenemos en alta estima y nos cuidamos al hablar, a veces ni siquiera reparamos en lo que decimos, ni a quién se las decimos. A veces hablamos mucho, y otras poco.

Se nos ha enseñado que las palabras son importantes… pero muchas veces han perdido su significado. Cuando solo nos dedicamos a hablar, sin reparar en lo que decimos, empezamos a prometer y no a cumplir.

Las palabras se las lleva el viento, dicen…

Es importante comprender que las palabras tienen un gran poder liberador cuando resultan precursoras de las acciones que evocan. Las palabras tienen magia cuando se cumple lo que se promete, cuando concreta lo que planea, cuando respeta lo que dice… cuando se es coherente con el verdadero sentido de lo que se expresa.

Desde el trabajo terapéutico se le da un valor importantísimo al sentido consciente e inconsciente de la palabra. Es en la tarea de reflexionar junto al paciente, sobre sus significados para cada persona, que esas palabras buscan ser sostenidas por acciones nacidas de la comprensión de la historia que cada uno lleva en su interior. Somos lo que decimos que hacemos pero, ¿hacemos lo que decimos?


Escritor invitado: Lic. Manuel Sotelo, psicólogo clínico.

Contacto:más_terapias@hotmail.com /Teléfono: 15-6483-7938

#INSPIRACIÓN: Nuestras capacidades como salvavidas

#INSPIRACIÓN.

Leer. Leer y nutrirse de otros escritores.

Leer como si fuese lo único para hacer en esta vida.

Zambullirse en las palabras de otros

y encontrar en ellos nuestra propia escritura.

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Cuando me preguntan por qué escribo se me ocurren muchos motivos, sin embargo me quedo reflexionando siempre en el “para que” y así surge en mí la idea de escribir para no perderme.

Me imaginé en los momentos en los que toqué fondo y la escritura me salvó. Tal vez en esos momentos la usé como un salvavidas. Pero también me di cuenta que escribo para no perder los gratos momentos de placer y alegría, por si algún día llego a olvidarlos y la amnesia de la rutina me los borre.

También escribo para ayudar y para que otros sepan que la vida es el mar en calma, quietud pero también marea alta y baja. Tal vez a través de la escritura me escribo, voy redactando cada parte de mi vida y así me encuentro en otras historias, en otras vidas. En un mal momento, en una caída, en una perdida uno descubre el enorme potencial que tiene y solo sale a la luz  para vernos en el espejo del otro.

Cuando escribo siento que salgo de la cárcel de mi mente y no tengo limites. Se desarrolla mucha capacidad de escucha al escribir, porque inevitablemente terminamos escuchándonos. Y los miedos, las ideas fijas, las frases típicas de “no sirvo”, “no puedo”, “no es el momento”, “tengo que esperar” se hacen trizas al deslizar los dedos sobre el teclado. Es como si fuera que el yo verdadero toma control de todo y en la escritura se muestra tal cual es.

Imagino que cualquier persona que haga caso a su niño, niña interior podría retomar sus sueños, sus metas, su creatividad al escribir, bailar, pintar, tocar un instrumento, dibujar, hacer teatro, en fin ser irremediablemente lo que vino a ser en este mundo. Pero ahí afuera están los enemigos al acecho,  la sociedad, la rutina, el trabajo estable, la comodidad, la zona de confort, el cumplir horas, el casarse, el mandato familiar, en fin todo lo que nos hace creer que ya resolvimos la vida. Y en realidad la vida no se resuelve, se vive, se experimenta, se goza, se sufre, se aprende constantemente.

Pero si usamos nuestras habilidades, capacidades y potencialidades como salvavidas cuando el mar de la vida se vuelve tumultuoso, con el viento en contra estaremos un poco más a salvo y veremos un mar en calma en el futuro.


Escritora invitada: Mabel Padilla, escritora, Educadora para la salud e Investigadora.

Contacto: https://www.facebook.com/EspacioSaludableEDUC/

#Inspiración: Vuelta de hoja

#INSPIRACIÓN.

Leer. Leer y nutrirse de otros escritores.

Leer como si fuese lo único para hacer en esta vida.

Zambullirse en las palabras de otros

y encontrar en ellos nuestra propia escritura. 

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El otoño se va al igual que se marchan algunos trenes con pasajes de ida. Y como leí hace un tiempo: “Del otoño aprendí que las hojas se caen pero el árbol sigue en pie”. Y como parte de la vida, a veces hay que aprender a dar vuelta la hoja.

Sin embargo sigo escribiendo en el aire, dejando que los días vayan girando entre la brisa que se respira, entre las estrellas que pasan, entre las huellas que marcan, entre las manos que acarician, entre las miradas que no dejan de hablar.

Cada mañana al despertar, nos espera una hoja en blanco listo para llenar de palabras y sensaciones. De los sueños que acabamos de tener estando dormidos y de los sueños que esperamos hacer realidad estando despiertos.

Hay que aprender a dar una vuelta de hoja como aquel que aprende a doblar en las esquinas. Esas esquinas de azar y misterio. Esas esquinas de amores y soledad. Donde las hojas escritas se llenan de historias de sonrisas, de lágrimas, de abrazos de bienvenidas y de besos de despedidas. Y son esas personas que se acercan a la distancia o se alejan estando junto a nosotros, las que nos “obligan” a dar vuelta la hoja, ya sea para darle un punto final al pasado que acaba de pasar, o comenzar con Mayúscula y el corazón en la mano, una historia de nunca acabar.

Dar vuelta la hoja es para valientes que se animan a surfear sobre olas nuevas, que pueden cambiar al paso sin tropezar sobre la misma piedra, que saben dejar de arrastrar los pies para comenzar a desplegar las alas, que miran los nuevos caminos con los ojos del alma, que llevan un deseo sin pedir en el bolsillo.

Una vuelta de hoja, a veces tan necesaria como un toque de campana, como un giro de tuerca, como un borrón y cuenta nueva. Una vuelta de hoja como una flor de primavera, como una nube pasajera, como una canción nueva sonando en la radio.

Una vuelta de hoja para continuar con el libro de autores ajenos o de mano propia. Porque escribir es un desahogo para el alma atrapada en un rincón de nuestros miedos. Es la medicina de uso libre que nos deja desnudos y en libertad. Es la cura para los dolores graves y los amores agudos.

Tantas veces la cigarra sobrevivió a sus propias guerras, tantas veces el gato gastó algunas de sus vidas, tantas veces el lobo se confundió de caperucitas para terminar con el corazón desafinado, tantas veces la hormiga se voló por los aires al cargar la hoja que estábamos dando vuelta.

Historias rotas como los zapatos que ya no van a ninguna parte, y de pronto te vuelvo a ver, tan hermosa como siempre. Entonces mi mente (y mi cuerpo) se invade de los recuerdos de tus besos de sabores infinitos, de tus abrazos abrasadores, de tus caricias recorriendo mi alma, del amor que espera sin desesperar. Y entonces te veo y me dispongo a escribir una nueva historia para nosotros dos.


Escritor invitado: Gaston Peret, escritor y poeta argentino.

Contacto: www.facebook.com/perseguidor.letras